martes, 7 de abril de 2026

LLEGAR A PUERTO

 Últimamente no paro de preguntarme si he dejado pasar todas las oportunidades que merecieron la pena en mi vida. 

    Llegas a un punto en que te replanteas continuamente si lo que hiciste a lo largo de los años es lo correcto o no. Si lo hiciste bien o mal, o si podía haber sido de otra manera. Supongo que si en un momento concreto decides hacer algo es porque pensaste que era lo mejor. Ahora ya es algo que no se puede cambiar. 

    Creo que intenté hacer siempre lo que creía que se debía hacer. Lo que estaba bien, o lo que se esperaba que fuera lo mejor, lo correcto. Seguir siempre unos patrones que venían marcados, un camino, una opción que no podía ser puesta en duda. 

    No sé si lo hice bien o no. No sé si podía haber cambiado alguna cosa, seguro que sí. Probablemente me equivoqué muchas veces -y las que me quedarán - pero si algo aprendí todos estos años, de todo lo malo que el destino quiso enviar, es que ya no merece la pena dar vueltas a cosas que ya no se pueden cambiar. Que solamente podemos trabajar para cambiar el presente, el hoy, y el futuro, aunque ni siquiera eso dependa de nosotros y sea lo más efímero que podamos enfrentar. 

    En días en que la vida te hace ver -y sentir - que eres vulnerable, mortal... que solo dependen de ti cuatro cosas que puedes controlar, te das cuenta de que solamente somos una gota en medio de un océano y que a veces no queda más que dejarte llevar por las olas y esperar llegar al mejor puerto posible. O llegar a puerto, sin más. 

    Leía el otro día en un monumento a los pescadores, una frase que deberíamos aplicarnos más a menudo, y que me encantó. "Que después de la faena, regreséis a buen puerto". Da igual cuál sea la faena, da igual a qué se refiera. Puede ser aplicado al trabajo, al amor, a la amistad, a cualquier cosa. 

Pero lo importante siempre será no perder el norte de vista y ser capaz de regresar a él. 

    

LLEGAR A PUERTO

 Últimamente no paro de preguntarme si he dejado pasar todas las oportunidades que merecieron la pena en mi vida.      Llegas a un punto en ...